Narrado por Lara
Desperté antes del amanecer.
Tal vez por el hábito de noches mal dormidas.
Tal vez porque, por primera vez en mucho tiempo… la almohada se sentía más ligera.
Y el peso en el pecho… un poco menor.
Khaled seguía dormido a mi lado, boca arriba, con un brazo suelto sobre las sábanas y el cabello ligeramente desordenado.
Sin máscara.
Sin armadura.
Solo él.
Un hombre.
El mío.
Me giré de lado despacio y, sin pensarlo demasiado, dejé que mis dedos rozaran su pecho.
La piel cálida.
La r