Khaled
Ella no lo entiende. Aún no.
Pero lo hará.
El amor, para hombres como yo, no se demuestra con flores.
Ni con promesas vacías.
El amor se demuestra con lo que se sangra.
Y con lo que se marca para que jamás pueda borrarse.
Por eso hoy, mientras ella dormía, inicié la ceremonia.
No una celebración cualquiera. No una cena.
Un pacto.
En mi cultura, los más antiguos conocían el valor de una unión sellada con sangre. No era solo matrimonio. Era dominio espiritual. Era nombre, honor, territori