Narrado por Lara
Bajé porque tenía hambre.
Así de simple.
Nada filosófico. Nada emocional.
El insomnio me estaba consumiendo y las náuseas de las primeras semanas por fin habían dado una tregua. Así que decidí ir a la cocina a buscar algo.
Tal vez un té.
Tal vez algo dulce.
Cualquier cosa que llenara el vacío del estómago…
y quizá también el del pecho.
Bajé las escaleras despacio, con una camisola clara y un robe encima, el cabello suelto cayendo por la espalda.
Era tarde.
Silencio absoluto.
Ha