Amir
Yo estaba en alerta máxima. El cuerpo tenso, la mente inquieta. Lo que más me incomodaba no era solo la misión de esa noche, sino el hecho de no recordar con claridad lo que había ocurrido en las otras veces en que las cargas habían desaparecido. Siempre había lagunas en mi memoria. Siempre un vacío extraño. Y ahora, yo estaba nuevamente al lado de Samir y Hassan.
No quería desconfiar de ellos. No quería creer que hombres con los que compartía operaciones fueran capaces de traicionarme. Pe