Khandra
Cuando Zayd me avisó que no podría volver hoy porque todavía no había resuelto su vida con Rafaela, respiré hondo. Sabía que Pashir tendría que ir solo al evento. Aun así, mi corazón estaba inquieto. El embarazo de esa chica me afectó de una forma que no esperaba. Debería estar feliz, al fin y al cabo yo no puedo darle hijos, pero fue extraño. Fue como sentir el suelo moverse debajo de mis pies.
Voy a recibir a ese niño con los brazos abiertos. De eso no tengo ninguna duda. Pero el mied