Lola
Puedo notar que él intentó limpiarse, pero todavía puedo oler la mezcla de sudor y sangre en él. Sin embargo, no me molesta tanto como pensé que lo haría. Tenerlo de vuelta se siente mucho más importante.
Sostengo su rostro en mis manos, con las emociones subiendo a la superficie más rápido de lo que puedo dominaras. —Te vi salir, y no te vi a ti, y yo... yo no sabía qué pensar. No puedo perderte, Jasha. No quiero perderte nunca.
—Estoy aquí. Está bien —dice él, su voz rica y suave como un