Capítulo 56
Fabiana
Odio a ese hombre. Y lo peor fue que Rebecca no me ayudó, sólo obedeció a Don y se subió al coche.
- Parece que dice la verdad, está muy enfadado... - me susurró al oído, pero yo volví la cara.
El coche estaba cerrado, yo estaba en el centro del asiento trasero, Rebeca a la izquierda y Antonio a mi derecha. Es tan celoso que prefería que condujera otra persona y se empeñó en intentar controlarme de nuevo, poniéndose a mi lado como un santo. Intentó parar