Capítulo 52
Don Antonio
Sin reaccionar, seguí de pie junto a la puerta.
- Adelante. He estado practicando algunos movimientos esta tarde... - me invitó a pasar, con una sonrisa pícara en la cara.
No quise decepcionarla y entré. Me puso la mano en el pecho y me empujó ligeramente, y como con ella me dejé llevar, acabé sentado en la cama mientras ella me guiaba.
- Esta bata te tapa demasiado -comentó en tono bajo, y cerré los ojos al sentir la suavidad de su mano desnudánd