Capítulo 36
Fabiana
El tiempo pasó rápido, y me alegré mucho de volver a ver a mi padre y a mi hermano. Llegaron parcialmente mojados, la lluvia era intensa fuera, y aunque se apresuraron a abrazarme, miraron con extrañeza a Antonio, que se mantenía apartado.
- Dios mío, hija. Creí que no volvería a verte. ¿Por qué no te quedas aquí? Vuelve a casa, ayuda a cuidar a tu madre...
- Papá, estoy casada. Este es Antonio, mi marido -me presenté a él, que me miró extrañado.
- Muc