Capítulo 27
Fabiana
Me mantuve alerta toda la noche para que Don no se aprovechara, pero me desperté con su mano en mi cintura. No estaba tan cerca, pero me tocaba.
Había otra rosa suelta en la repisa de la chimenea, una blanca. Me enfadé y pensé en hacerla volar, pero era tan bonita que no tuve valor.
Le aparté la mano y se despertó. Apartó el edredón, no llevaba ropa, pero sí unos pantalones cortos, debía de haberse levantado para coger la rosa, como si eso fuera a solucion