Capítulo 22
Fabiana
Hoy las cosas son diferentes. Ya no puedo separar sus dos personalidades, parece tener un poco de todo. Don es delicado a veces, pero no tiene mal corazón como yo pensaba, es bueno.
¿No me estaré dejando llevar demasiado? Tengo miedo de pensar que todo es bueno, y entonces la caída será demasiado grande. En el coche parecía el jardinero, charlamos e incluso nos reímos juntos, pero cuando llegamos a la discoteca, la sonrisa murió.
- Mira... quédate cerca de mí en todo momento, y haz todo lo que yo te diga. No toques a nadie, no escuches a las putas, porque tú no lo eres.
- De acuerdo -respondí, todavía dubitativo-.
- No tardaremos mucho.
- Vale -puse cara de obediente, porque no quería que renunciara a llevarme, quería ver la cara de enfado de Susany cuando me viera con él.
Cuando entramos en la discoteca, me cogió de la mano y vi que allí había muchos porteros, muchos más que en su casa. Ninguno de ellos me miró directamente, excepto el q