Capítulo 121
Fabiana
En cuanto todos abandonaron la fiesta del té, respiré hondo y Antonio se dio cuenta.
- ¿Qué tienes, ragazza? - acercó una silla y se sentó frente a mí con esa gran taza.
- Antony...
- Hum...
- ¿Por qué me has pedido zumo antes? - Le miré a los ojos, que estaban muy abiertos.
- No es gran cosa... Siento si te he cansado....
- ¿En serio vas a seguir así? Creo que es bueno recordar que soy la persona en la que más puedes confiar y tratarme con res