Capítulo 112
Rebeca
Sus manos son grandes. Siento que se me eriza la piel cuando se desliza por el centro de mi espalda, es extraño, pero me gusta.
- Está extrañamente tranquilo. ¿Ha pasado algo diferente hoy? Hablas en voz baja, pareces estar pensando -pregunto mientras lo palpo-.
- Me estoy controlando.
- ¿Pero controlando qué, criatura? ¿Controlándote para no volverme loca en esta cama? Porque me gusta volverme loca... - Dije la última frase en voz más baja.
- Dejem