Max y el moreno; Alex me miraban atentos, los dos se veían como unos depredadores a punto de comerse a su presa. Mi corazón latía muy rápido y los nervios de punta me avisaban que tendría un ataque.
El sonido de la madera llamó nuestra atención, aquel sonido venía detrás de mi, eran de unas botas que impacta la madera. En el rostro del rubio se forma una sonrisa macabra. Unas manos frías se posan en mis hombros desnudos; toda mi piel se eriza y quedó aturdida.
—Sophie Brown, es un placer conoc