SOPHIE
Mi mirada está perdida, mientras veo el desierto por la ventana, a mi lado está Adrián quien escribe algo en su tablet. ¿Esposa? ¿Por qué todos creen que pueden venderme como si fuera un objeto? mi pecho de oprime por el dolor de la situación. Ahora le pertenezco a alguien más.
Estoy cansada, todo esto es agotador, duele pero no trataré de luchar más, solo haré caso omiso a sus órdenes.
—¿Estás bien?— preguntó tangente Adrián quien tenía la mirada puesta en su tablet.
Asentí y asumí que