SOPHIE
Me quedé estática, mi corazón palpitaba a mil, retrocedo un poco y miro a mi alrededor.
Debo huir.
—¿Estás bien?— dió unos pasos hacia mi—. Te ves palida, ¿Segura?
Tragué seco, e imaginé una posible muerte.
—Mierda— tropecé con la pared, me encontraba acorralada, Malcom seguía caminando hacia mi hasta que estuvo lo suficientemente cerca—. ¡No!
Cerré mis ojos y aguanté la respiración.
Toda mi vida pasó en un microsegundo, posiblemente iba a morir en los siguientes minutos. Entonces, e