A tempranas horas del día siguiente.
Paula María se encontraba sentada en uno de los sillones de la habitación del hospital recargó su cabeza sobre el respaldo del mueble y cerró sus ojos. Uno de sus pies se movía de forma repetitiva, debido a que estaba por presentarse el médico con los resultados de la compatibilidad entre Carlos Gabriel y su hijo.
Su corazón palpitaba con fuerza, al tiempo que sentía un nudo en el interior de su estómago, aunque ella estaba completamente segura de que Gabo e