Gabo y Pau se encontraban en la piscina charlando con Sam y Óscar, la mirada de Samantha se hallaba clavada en su móvil, no pudo evitar carcajear al ver un video viral.
—No es que me alegre de la desgracia de otros, pero esta bruja se lo merecía —enfatizó y les mostró a todos el instante que detenían a Melissa en Milán en pleno desfile de modas, además de ver la misteriosa caída.
Paula María presionó sus labios y miró a su cuñada.
—Tampoco me alegran las desgracias ajenas, pero tienes razón,