Después de salir de la ciudad, Lucía fue a la estación de tren, y señalando al azar un destino, compró el billete de tren, y así comenzó su primer viaje tras el divorcio.
En el día entero, del norte al sur, la temperatura ascendió y el aire se volvió húmedo. Con su equipaje, llegó a otra ciudad completamente desconocida. Lejos del ritmo acelerado del antes, todo de aquí era más lento. Después de dejar las maletas en el hostal, se lanzó a vagar sin rumbo.
Sentada en una calle bulliciosa, pidi