"Hace un mes, yo firmé y tú también. Así que desde hoy, ambos somos libres. Me voy, no me busques. Que tú y Paula sean felices, y que mi vida en adelante sea libre y sin ataduras."
Cada palabra resonó en los oídos de Felipe como un trueno en primavera. No podía creer lo que ponía. Sus pupilas se dilataron al máximo y sus labios temblaron.
¿Cómo que ambos habían firmado? ¿Qué ya estaban divorciados?
¿Cuándo había firmado él?
La cámara se le escapó y cayó, haciendo volar la carpeta que golpe