(POV: Harold)
Todo comenzó con una línea rota.
Un código duplicado, colgado en un directorio que ya debería estar archivado. Casi invisible. Casi perfecto.
Pero no lo era.
Y si hay algo que me jode más que las mentiras evidentes… son las mentiras bien hechas.
Estaba en el subsótano 3 del ala de registros —esa parte de Valtherium donde la humedad huele a secretos podridos y los sistemas solo responden si les hablas bonito o los amenazas con estilo—, rodeado de terminales viejas, polvo y silencio