Capítulo 41 — El último rugido.
(POV: Ishtar)
No estábamos listos. Y lo sabíamos.
La criatura emergió como un huracán encarnado. Cada pisada reventaba el suelo como si la tierra rechazara su existencia. Su fuego no era calor. Era un lenguaje antiguo que gritaba sin palabras. Un lamento de destrucción.
—¡Formación! —ordenó Harold, su voz más tensa que de costumbre. El aire ya giraba a su alrededor como una tormenta ciega, en espirales que cortaban la niebla como cuchillas invisibles.
Activé mi armadura sin pensarlo. El Ignis L