(POV: Ishtar)
La criatura no rugía.
Chillaba. Agudo. Inhumano.
Como si el aire mismo se rebelara contra su existencia.
Y luego, atacó.
No hubo advertencia. Ni tiempo para estrategias. Saltó desde las sombras como un proyectil orgánico: todo garras, peso descomunal y masa deformada. Adriian dio un paso al frente por puro instinto, sin activar su Orvium.
No podía.
Ninguno de nosotros podía.
Las reglas eran claras:
Sin poderes. Sin armaduras. Solo lo que trajéramos encima.
Y lo que teníamos… no er