(POV: Ishtar)
Corrí como si el suelo ardiera bajo mis pies.
La herida en mi brazo latía con cada zancada, pero el miedo era peor. No por mí. Por él. Por Harold.
Salté sobre una raíz retorcida justo cuando una sombra cruzó el camino. Me detuve en seco, agachándome instintivamente.
El híbrido estaba a menos de veinte metros. Su silueta avanzaba entre la niebla con movimientos erráticos, como si su cuerpo peleara contra su propia forma. Era monstruoso, desigual, sus extremidades demasiado largas,