―Pues, no soy del tipo de mujeres que se meten en los asuntos de su marido―le espeto molesta y ella ahora se ríe con ganas.
―En serio, Valery―se me burla de mí―vas a hacerte la desentendida, cuando estoy a punto de cerrar tu local―trata de persuadirme, pero es que no está entendiendo.
―Y tú estás castigándome por cosas que no te constan―le digo toda molesta―has venido a ponerme entre la espada y la pared, solamente para que te confiese algo de lo cual no tengo la menor idea―le reclamo y ella ah