La mirada de Dylan se nota bastante atribulada, como si se hubiera dado cuenta de que empezó a contar algo que es muy íntimo, sin embargo, trato de sonreírle, para darle valor.
―Supongo que esta es la historia de la falsa amiga que se queda al final con el galán― le digo entre sarcástica y consternada, tratando de suavizar el momento para él, quien se queda mirándome fijamente.
―Pues, hay gente que es mala y traicionera en todos lados―me responde entre divertido y triste―a mi madre la sorprendi