Tres días han pasado desde la discusión que hemos tenido Dylan y yo, referente a la manera tan arbitraria que está tomando nuestro matrimonio para hacer negocios fuera del radar de los Clarkson.
Tres días en los cuales me he ido a dormir a los sillones de su despacho sola y tres días en los cuales he amanecido en sus brazos.
Tres días que me he dormido con un par de tragos de más y me he despertado con resaca y con una bebida efervescente que se encarga de eliminarla, la cual es dejada por mi m