PARTE CINCO: PUEDE SER AMOR
CAPÍTULO OCHO
Y mientras en la casa de otra de las familias más importantes en ese país, la señora Lourdes de Luna ya casi terminaba de arreglarse, En nombre de su esposo es que ella iría a aquella celebración pues por lo poco o mucho que ella sabía, su esposo realmente llegó a trabajar con él antes de su muerte. Era lo mínimo que ella podía hacer.
Dos toques en la puerta de su habitación.
—Adelante —autorizó ella terminando de maquillarse.
— ¿Ya estás list