Capítulo 22
Me alisté para la cena con Santiago, intentando mantener la mente en el contrato y no en el desastre que tenía encima.
Me puse un vestido sencillo, elegante, nada llamativo. Solo quería cerrar el trato y regresar rápido. Pero en cuanto Edward se enteró de que la cena era con él, se puso furioso.
Ahora sabía que los dos eran enemigos, y por supuesto para el debia ser casi una ofensa que su esposa saliera con el.
—No vas a ir sola con ese tipo —dijo evidentemente molesto —. Santiago