Capítulo 20
Cuando regresamos a casa después de todo lo del hospital, Edward intentó acercarse a mí con la misma intensidad de antes. Me tomó de la cintura y me dio un beso suave, como si quisiera retomar lo que habíamos dejado en pausa. Pero no pude, tenía muchas dudas después de lo que dijo papá.
—Dame un par de días —le pedí, tocándole el brazo—. Solo quiero esperar a que papá esté más estable. Ahora no puedo pensar en otra cosa.
Él bajó la mirada de inmediato, frustrado, No se enojó, pero me hizo una cara tan tierna que me derritió
—Perdóname —dijo—. No quiero que pienses que soy insensible. Es solo que… te amo con locura. Y me cuesta controlarme cuando estoy contigo.
Su sinceridad me hizo sentir amada, Lo abracé, pero no quise ir más allá.
Necesitaba claridad, estaban pasando demasiadas cosas al mismo tiempo.
Muy temprano en la mañana, mi teléfono sonó.
Era el médico que llevaba mi caso para la cirugía. Me pidió que fuera al consultorio para revisar avances.
Cuando llegué, me r