-Mis más sinceras disculpas señor Wayne -dices con nerviosismo mientras intentas ocultar tu cara roja de la vergüenza.
-como te atreves a dirigirle la palabra al señor Wayne – uno de los guardaespaldas toma tu brazo y lo levanta esperando la orden de Alex.
Alex Wayne levanta la mano y con ese gesto el gorila te suelta, te sobas el brazo y le das una mirada de enojo al tipo que te acaba de sujetar.
-No perdamos el tiempo en esas insignificancias – dice en voz alta Wayne mientras camina hacia la