Mundo ficciónIniciar sesiónJake miró aquella silla por un instante, pero terminó sentándose en ella. Ser interrogado por Katerina Orlenko no era asunto gracioso, solo esperaba que no le apuntara también aquella pistola a la cabeza.
—No te defiendes mal —murmuró ella—, pero estando en la situación en la que estás, deberías acostumbrarte a cargar a tu mejor amigo.
Jake arrugó el entrecejo sin entender y Katerina se palmeó el arma con una sonrisa displicente.
—El perro es el mejor amigo del hombre







