Mundo ficciónIniciar sesiónSi algún momento existía para que la adrenalina se apoderara de su cuerpo era aquel. Si algún momento había para defenderse, para odiar, para pelear, era aquel. Y no había droga, dolor o miedo que pudiera detener aquel instinto desesperado por sobrevivir.
El mar de gritos de alguna forma traspasó la mordaza y fue lo primero que golpeó a Jake en el mismo segundo en que abrió la puerta del auto.
No supo exactamente qué







