Mundo ficciónIniciar sesión—¿Tú estás enamorada de mí?
Nina sintió como si le hubieran echado un balde de agua fría directamente del lago.
—¿Eh?
—¿¡Puedes dejar de decir «eh» y decirme de una condenada vez lo que tú sientes por…!? —Jake estaba desesperado, pero el azoro en los ojos de Nina lo devolvió a la realidad—. ¡Tú tampoco sabes! —exclamó poniendo un dedo acusador frente a su nariz y Nina se lo agarró, bajándolo de un tirón.
—¡Pues no, no sé! ¿Y qué? ¡Bienvenido al escaño de los em







