El otro grupo restante se había dado cuenta de lo que había pasado y se miraron todos un tanto preocupados. Se fijaron en que Madison y los otros dos se acercaban a ellos.
—¿Qué tal? ¿Nos montamos otra vez en la montaña rusa? —preguntó Sebastian a Andrew y los demás.
—Hum, había pensado en entrar todos en la casa de los espejos, ¿les parece? —propuso inocentemente el castaño.
Lo que nadie sabía es que tenía un plan en mente.
—Sí, por qué no —dijo Johnny.
Madison se encogió de hombros, todavía