Aiden
Me desperté empapado en sudor, el pecho subiendo y bajando más fuerte de lo que debería. Estaba sin camisa, el aire acondicionado zumbando suavemente de fondo, el aire fresco rozándome la piel, y aun así nada importaba, nada lograba quitarse el calor que se aferraba a mí.
Me incorporé de la cama y pasé las piernas por el borde, frotándome la cara con una mano antes de ponerme de pie. Mis pies me llevaron hacia la ventana sin mucho pensamiento. Me quedé allí, acariciándome la nuca mientras