Capítulo 74: Reclamos
Estaba furioso, sentía su sangre arder de la ira y la rabia que estaba sintiendo en esos momentos.
No entendía como una visita a la habitación del engendro se transformó en él siendo arrestado.
Sentía que había sufrido la más grande humillación de todas.
Pero lo más surrealista de la situación es que fue arrestado por culpa de la estúpida de Adriana.
Por suerte solo pasó horas dentro de una celda, porque su padre lo siguió y pagó la fianza para que lo liberaran.
- Hijo… - Orlando lo llamó, dejando notar su preocupación en su tono de voz mientras lo guiaba por el estacionamiento para ir por el auto.
- No quiero hablar de esto – lo interrumpió – mejor dime ¿Vanesa sigue en el hospital?
- No sé.
- Tch… viejo estúpido ¿entonces de que sirves? – murmuró con fastidio, pero en eso recibió un puñetazo en la cara que lo derribó – Tú…
- Te recuerdo maldito desagradecido que soy tu padre y todo lo que gozas es gracias a mí.
- ¿A ti? si solo eres un imbécil que solo sabe rob