Mundo ficciónIniciar sesiónLlevaba allí ya tres horas, sentado en una incómoda butaca de piel, observando a la paciente que dormía plácidamente en la incómoda camilla de la enfermería. Fijó la vista en el libro que había llevado consigo desde su mesa de la consulta, y no levantó la vista hasta que mucho rato después escuchó los esfuerzos de la paciente por ponerse en pie.
Él sabía que le resultaría imposible, pues d







