El trago de saliva que pasé seguramente se escuchó en todo el hotel y la chica de la recepción lo sabía tan bien como yo. Con la diferencia que ella estaba emocionada de verme embarazada de nuevo y yo estaba aterrorizada de que lo estuviera.
—¿P-podemos al menos esperar a que nazca el bebé? Necesito pensarlo cuidadosamente antes de cualquier otra cosa...
Alexander soltó una de esas carcajadas que te ponen mucho más nervioso de lo que estás, esos ojos azules se iluminaron maravillosamente y sus