La mujer le dio una sonrisa molesta, entregándole las llaves de nuestra habitación.
—Habitación 203. —Dejó caer las llaves en su mano y me miró con disgusto—. La pared de atrás del hotel tiene una casa muy linda, es una habitación sola y apartada de las demás, tal como lo solicito.
—¡Gracias! Me aseguraré de darle al hotel 5 estrellas —bromeó Alexander, entregándole la tarjeta para que pudiera cancelar la estadía por adelantado—. Una semana es suficiente para lo que planeamos hacer —añadió sonr