Decidida
—Quisiera saber que pasa por la cabeza de Alexander.
Pequeños ronquidos se escucharon alrededor de la habitación después de esas palabras que eran casi un murmullo, dirigiendo mi mirada hacia quien las estaba diciendo hace un instante, seguido de hacerme sonreír.
—Eres todo un caso serio Mike Fiore.
—¡Y sí que lo es! ¿Qué hacen aquí ustedes dos?
—¡Carmen, bienvenida a la manada! Solo mira por ti misma lo que está en medio de los dos.
—¿No puede dormir otra vez? Debe ser ciert