—Callum POV—
Tenerla en mis brazos. Tocar su cuerpo. Besar, cada parte fue increíble. Pero, lo mejor de todo es tener toda ella.
Cuando aceptó mi propuesta, me sentí extremadamente feliz. Por primera vez no pensé en mi propio placer. No. Esta vez solamente pude pensar en ella y su placer, porque su placer era mi placer. Fue una sensación extraña, pero agradable para mí.
No pude dejar de pensar en que esta mujer será mi mayor perdición.
Sus gemidos. Sus expresiones. Mi nombre ser pronunciado de