Nadie quería hablar nada. No querían decir si vieron algo, ni confesar si estaban involucrados. Nada.
—Muy bien, todo será por las malas. Les daré una lección a todos para que no se olviden de que Callum O’Brien no es alguien con quien deben jugar. Sebastián encárgate de que toda la familia sea trasladada a la cabaña del invierno.
—Enseguida, señor. Haré los preparativos.
—No puedes hacer esto, Callum.
—Primo, ninguno de ustedes ha querido hablar al respecto. Así que, no hay de otra. Irán con S