80. Verdades
Gabriela iba a comenzar a hablar cuando Luis decidió tomar las palabra primero, como padre de Christiane pensó que era lo mejor, así que la tomó de la mano y la estrechó.
— Hija, primero que nada quiero que sepas que nunca por ninguna razón el amor que siento por ti podrá ser sustituido por nada ni nadie.
— ¿Por qué me dices eso papi?
— Algún día serás una adulta y lo entenderás mucho más, pero lo cierto es que estoy enamorado, de hecho es Gabriela, deseo casarme con ella y contar contigo