18. Lo que se cocina
Olivia había llegado de improvisto y un tanto agitada a la oficina de Luis, sus palabras resonaron en su cabeza por unos segundos, “debemos hablar”, ¿de qué podía ser?, la miró con detalle y su piel blanca lechosa estaba sonrojada, lo que indicaba excitación, pero de ¿de dónde venía?
— Hola, Oli, primero lo primero, siéntate, bienvenida, ¿deseas algo de tomar?
Ella se sentó con elegancia intentando disimular su alteración y de inmediato su esposo le trajo un vaso con agua, — Bebe te noto sedie