Capítulo 99. Los hemos conseguido
No parecía tener los síntomas, ¡los tenía! Marco no toleraba los olores fuertes y terminó en el cuarto de baño durante el primer trimestre del embarazo y todo lo aceptaba con gusto. Él podía estar pálido y ojeroso, pero su esposa estaba radiante como un girasol.
¿Si valía la pena?
¡Valía toda la maldita pena! No se quejaba en lo más mínimo, pues tenía la atención y el amor de sus dos mujeres.
—Te he traído un té de jengibre y galletas saladas, ¿o prefieres las de jengibre? —preguntó Lía, sentá