Capítulo 93. Feliz cumpleaños
El llanto de Asha despertó a Lía, ella abrió los ojos para encontrarse con Marco, meciendo a la pequeña por toda la habitación, tratando de dormirla.
—Debe tener hambre —musitó ella, escondiendo un bostezo detrás de su brazo.
Marco se detuvo y se giró para ver a Lía estirar los brazos en su dirección. Él se acercó y le llevó a Asha, la colocó entre sus brazos y se sentó en la silla cerca de la cama.
Lía se desnudó el pecho y colocó el pezón en la pequeña boca de la niña. Ella se aferró al botón