Capítulo 92. Bienvenida, Asha.
Lía se despertó muy temprano el viernes por la mañana. Había estado muy nerviosa la noche anterior que le fue un poco difícil conciliar el sueño y no fue hasta que Marco volvió a casa que finalmente pudo encontrar descanso entre sus brazos.
—Aún es muy temprano, Bonita, duerme un rato más —le susurró Marco al oído, besando el lóbulo de la oreja de Lía, acariciándole el cuello con su aliento.
—No puedo, siento una presión en el pecho, creo que… tengo miedo —susurró.
—Entiendo que estés nerviosa,