Capítulo 49. Como una flor en el pantano
Isabelle miró a sus padres, su madre dio un paso adelante y ella por instinto dio un paso atrás mientras sus manos se aferraron al cuerpo pequeño de Alessandro, ajeno al cúmulo de emociones que Isabelle experimentaba.
Él balbuceó rompiendo el silencio sepulcral que llenó la sala, se movió inquieto y se giró para ver a su padre.
—Pa-pá —pronunció, haciendo que Leandro se girara.
Él caminó hasta donde Isabelle estaba parada como si fuera una estatua, sus ojos estaban abiertos, dejando claro que n