Capítulo 16. Soy mamá.
«Vete, Leandro, no quiero volver a saber de ti jamás»
Leandro se quedó quieto. Tan quieto como una maldita estatua. Sintiendo los acelerados latidos de su corazón.
—Isabelle, por favor, escúchame. Yo…
La joven liberó su mano del agarre de Leandro, su contacto le quemaba la piel y odiaba esa sensación.
—Yo no estoy interesada en hablar contigo, ni ahora, ni nunca. Me has dejado las cosas muy claras, Leandro. Nuestro matrimonio ha sido un error desde el principio, algo que nunca debió tener lugar